Corrupción y torpeza

2017-05-21 19:07:43
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Fuente: Marco Antonio Aguilar Cortés

¡CUIDADO CON LAS AFORES!
El ahorro pensionario de los trabajadores de México se encuentra en afores; y, según información oficial, el número de cuentas de afores es aproximadamente de 55 millones, correspondientes a 55 millones de trabajadores.
El valor monetario de todas ellas es de cerca de ¡dos y medio billones de pesos mexicanos!
Dos y medio billones de pesos convertidos a dólares americanos es menos de lo que, según la revista Forbes, tienen los tres hombres más ricos del planeta.
Dos y medio billones de pesos mexicanos es poco más de la mitad del presupuesto del gobierno federal para el año 2017.
Pero casi para todos los 120 millones de mexicanos, dos y medio billones de pesos es una cantidad increíble, abrumadora, incomprensible, ni siquiera imaginable para Ali-Baba y los cuarenta ladrones, tímidos raterillos de cuentos infantiles.
Y hablando de ladrones, con el agregado de los incapaces, ¿qué pasaría si de la noche a la mañana desapareciera ese enorme ahorro de los trabajadores mexicanos?, ya sea por torpeza de quienes lo manejan, o por corrupción, o por ambas causas a la vez.
Deseo con todo mi ser, que ese ahorro pensionario siempre esté creciendo sanamente a favor de los obreros de México, merced a la capacidad y honradez de quienes lo manejan, quienes también son trabajadores, pero de altísima capacitación en el turbulento mundo de las finanzas.
México espera que esa cuantía esté siempre excelentemente manejada; aunque hoy repartida, imaginariamente, entre 55 millones de trabajadores, les tocaría, per cápita, a cerca de 45 mil pesos. Jurídicamente el reparto será de otra forma; sin embargo, el monto de dos billones y medio de pesos, honrada e inteligentemente administrados, significa un extraordinario logro laboral.
Trimestralmente la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro informa al Congreso de la Unión sobre la situación del SAR. El más reciente informe, correspondió a octubre, noviembre y diciembre del 2016, publicado hasta fines de febrero del 2017. Ahí se señala que el 52.8% del total del dinero de afores se encuentra prestado al gobierno federal, convertido en deuda pública, y el gobierno difícilmente cumple con lo estipulado por el artículo 73 fracción VIII inciso 1o de nuestra Carta Magna: "… Ningún empréstito podrá celebrarse sino para la ejecución de obras que directamente produzcan un incremento en los ingresos públicos… los que se realicen con propósitos de regulación monetaria, las operaciones de refinanciamiento o reestructura de deuda… así como los que se contraten durante alguna emergencia declarada por el Presidente de la República en términos del artículo 29", o sea, en suspensión de derechos humanos y garantías.
El 19.9% del monto de afores está prestado a la iniciativa privada nacional, en donde se registran algunas empresas vinculadas a políticos de renombre.
¡Cuidado!, muchísimo cuidado con el manejo de las afores.